Ser arrogante cómo abogado es mal negocio

“Nadie puede hacernos sentir inferiores sin nuestro consentimiento.”
Eleanor Roosevelt (1884-1962) Defensora de los derechos sociales y diplomática.
Recuerdo claramente mis primeros días como abogado, había una gran incertidumbre en mi, por primera vez en mi vida me sentía inseguro, asimilo graduarse de abogado al hecho de que te den unos guantes de boxeo, y te pidan pelear con cualquiera que salga al ruedo, ya que se supone que la Universidad te preparó para ello, cosa que no es para nada cierta, entonces te toca agarrar esos guantes y ver cuál será tu próximo contrincante y a echarle piernas, pero de repente es una persona que tiene muchas peleas ganadas y eventualmente podrá intimidarte al principio, por el hecho de que es algo nuevo para ti, es decir, tú conoce las leyes, pero no conoces el ring, y tu oponente por lo general conoce cada centímetro, y se siente como un emperador romano muy seguro de sí mismo y de poder ganarte sin ningún problema.
 
Mi primer caso como abogado me lo dio un buen amigo, que prácticamente se había rendido y pensaba que nunca iba a cobrar una deuda, resulta que había estado peleando por años pero no había podido hacer efectivo el cobro de su dinero, así pues, desde su punto de vista ya no tenía nada que perder y mucho que ganar, pero no estaba dispuesto a seguir pagando abogados para recuperar ese dinero, así que hizo un trato conmigo que consistía en que yo trataría de recuperar su dinero y a cambio él me daría un porcentaje de lo recuperado, entonces me puse los guantes y salí a buscar mi contrincante, resultó que era un emperador romano, un personaje muy trajeado, con prendas llamativas, profesor de una universidad importante, y había escrito varios libros de derecho, y me miraba como una gallinita que estaba entrando en su corral y él era el jefe.
 
Debo confesar que al principio tuve mis dudas sobre si lograría recuperar el dinero o no, pero igual no tenía nada que perder y como ya dije mucho que ganar, entonces tome una decisión y me propuse a mí mismo dejar de mirar el traje, las prendas y todo lo demás lujos y buscar una estrategia para qué este señor hiciera un acuerdo conmigo, lo curioso del caso es que no fue muy difícil llegar a un trato con él, en realidad lo más difícil fue sonreír a sus arrogantes palabras, ya que siempre traían un sarcasmo oculto, pero llegó un punto en que Yo estaba tan concentrado en el acuerdo que dejó de importarme eso y al final obtuve un trato justo para mi cliente, y hoy día 10 años después sigue siendo mi cliente porque se fomentó la confianza cuando la demostré que era capaz de lidiar con cualquier contrincante independientemente si era o no un emperador romano.
 
 Tal como un salón de clase, encontrarás todo tipo de personalidades en tu ejercicio, pero sobre todo encontrarás, muchos emperadores romanos, tratarán de intimidante, de minimizarte, de hacerte dudar de tus propios conocimientos, pero hoy puedo decirte la verdad de estos emperadores, según mi experiencia, la mayoría de ellos utiliza la arrogancia, el despotismo y el denigrar como un escudo, pero una vez quitada esa parafernalia, entonces son vulnerables por su propia arrogancia, sé por experiencia que mientras más arrogante es el abogado, pues mejor porque desestima la fuerza del oponente, entonces haz caso omiso de este tipo de abogados y concéntrate en hacer tu trabajo bien, muy pronto encontrarás que no hay  abogados buenos y abogados malos, hay abogados con razón y abogados sin razón, y eventualmente el que tiene la razón ganará ya sea que lleve traje al tribunal o no lo lleve.
 
Alguna vez leí en un libro, que las estadísticas han demostrado que en la india, los tigres de bengala cazan y comen mayor cantidad de pavos reales machos que pavos reales hembra, ¿sabes por qué?, pues muy sencillo recuerda el pavo real macho ostenta unas plumas muy coloridas, motivo por el cual los tigres pueden verles mejor, y de allí que qué atrapen a los machos, con mayor facilidad que a las hembras, entonces, ¿en que quieres convertirte tú?, en pavo real macho o en pavo real hembra, yo particularmente prefiero ser el tigre que los atrape a ambos, pero sin duda alguna disfruto mucho más cuando atrapó a un pavo real macho o emperador romano.
 
Seguro que has visto la película llamada “El patriota”, protagonizada por el Mel Gibson, yo la he visto cerca de 10 veces o más, y siempre la disfruto ya que en parte el mensaje que conlleva la misma, es para mí muy significativo, y es que el general inglés termina derrotado por la milicia minoritaria con motivo de su propia arrogancia, que no le permite tomar las decisiones correctas a pesar de tener una mente brillante para el arte de la guerra, algo similar pasa con los abogados del tipo emperador romano, con frecuencia su propia arrogancia no les deja ver que están equivocados, estoy seguro, de que si hacemos una estadística real de sus casos encontraremos que la mayoría han perdido más casos de los que dejan ver, así pues, que no te intimiden, déjales conocer tu pretensión bien fundamentada en derecho y háblales con toda la seguridad del caso, pero no dudes porque eso es precisamente lo que ellos están esperando para lograr el objetivo de intimidarte y de este modo bajar tu pretensión real.
 
Ciertamente algunos de estos personajes al principio resultan intolerables, pero recuerda los casos pasan, pero los abogados seguimos viéndonos diariamente, así que evita hacer de tus casos problemas personales con otros abogados, en realidad no vale la pena porque más adelante de repente te toca negociar de nuevo con ellos, en mi opinión la mejor forma de tratar a otro abogado sea cual fuere su personalidad es con respecto y franqueza, y evitar a toda costa discusiones acaloradas, ya que lejos de acercar a las partes, las alejan de modo que es imposible acuerdo alguno por motivos más personales que legales, sin embargo, no llegues al punto de sumisión para evitar un pleito, cuando es inevitable la confrontación pues confronte con decisión, lamentablemente hay abogados que no escuchan y por lo general es extremadamente difícil hasta el simple hecho de conversar con ellos.
 
Entonces, trata de evaluar el tipo de abogado o mejor dicho la personalidad del abogado con el que tocará pelear o negociar y úsala a tu favor si es posible, recuerda siempre que tú estás preparado para cualquier contrincante, repítetelo mentalmente cada vez que puedas y disfruta en especial desarmar a los emperadores romanos, ya que eso te convertirá en un Moisés, una especie de enviado de Dios que viene a defender los derechos de sus clientes, eso hará que día a día te sientas mucho más seguro de tí mismo, y al final encontrarás que la mayoría de los abogados te respetarán y tus negociaciones serán más fáciles de conseguir, así que demuéstrales que tú tienes derecho estar allí en el mismo nivel que están todos los abogados litigantes.
 
Una última cosa o más bien una petición sincera, no  te conviertas tu mismo en emperador romano, no intimides,  no denigres, ni desestimes a ningún colega independientemente de cómo se vista, de si sabe o no, o simplemente porque no te gusta, porque eso te convertirá tarde o temprano en un abogado arrogante y créeme, si hay algo de lo que no goza un abogado arrogante es de la estima de sus colegas en el círculo que se desenvuelve, así que no se te suba a la cabeza el éxito, porque en el ejercicio son mucho más importantes las relaciones interpersonales, que el mismo éxito, en lo particular puedo decir que he arreglado muchos casos sin siquiera pisar el tribunal, basta con una llamada telefónica cordial entre colegas que hablan de derecho para arreglar las cosas sin necesidad de pleito alguno.
 
Entonces el Consejo:

«Que no te intimiden los Emperadores Romanos…Conviértete en un Moisés…»

los abogados ganan mucha plata ¿Cierto?

¿Cuánto dinero gana un abogado?

El dinero  siempre ha sido una de las motivaciones mas fuertes para convertirse  en abogados, y en general la bujía de buena parte de la población en general, esto es comprensible, debemos generar cada vez mas dinero para cumplir nuestros objetivos de vida, pero cuidado, no confundan nunca vocación con ambición, dejándote claro que la ambición no debe ser vista cómo un mal atributo, en general es muy buena para lograr metas.

“De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.”
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.
 

Abogado por dinero.

Creo que he escuchado la frase del título más de 100 veces, de hecho las universidades de nuestro País gradúan cientos de abogados todos los años, y aunque no he hecho el estudio formal adecuado, me atrevería a decir que el 90% de ellos estudia o estudió Derecho por la promesa de obtener muy buenos  dividendos económicos de esta profesión.

Dinero Vs. Vocación de abogado

Lo anterior en parte es cierto, sin embargo la idea de hacer algo por el resto de tu vida únicamente por el dinero te hará inmensamente infeliz, ya que si en realidad no te gusta la profesión, pues estarás por el resto de tu vida haciendo algo que no es lo tuyo, por una promesa de dinero que tal vez nunca llegue.

Dinero Vs. la Pasión del abogado.

 
Desde el punto de vista lógico debemos pensar que le resultará mucho más difícil tener éxito en esta profesión a un abogado que en realidad no le guste el Derecho en comparación con uno que se apasione por Él.
Esto es aplicable a cualquier profesión, no me imagino haciendo esto sólo por el dinero, si así fuera definitivamente no hubiera tenido éxito en esta profesión y lo que es peor aún no hubiera sido feliz nunca.

El dinero es un recurso del abogado.

Verán, el dinero es un combustible pero no es el objetivo principal, ciertamente todos necesitamos pagar cuentas y por ende todos tenemos necesidades económicas, pero esto no significa que para obtener un beneficio económico hagamos algo que en realidad no nos gusta o apasiona
En mi opinión este es uno de los enfoques errados que hay en la actualidad para la mayoría de los jóvenes que se ven impulsados a estudiar esta profesión, ya que lo están haciendo por los motivos equivocados.
 

Dinero se hace en todas las carreras.

La realidad del asunto es que todas las profesiones son idóneas para tener buen dinero, y el tema aquí es encontrar dónde están tus propias fortalezas, mi difunto y querido Padre por ejemplo nunca tuvo una profesión, pero encontró sus propias fortalezas y pudo levantarse de la pobreza, haciendo además lo que en realidad le gustaba hacer, que era ser comerciante.
De modo que el tema del dinero no es una excusa para estudiar ninguna profesión, conozco muchos abogados que están lejos de ser ricos o adinerados, a pesar de que me consta de que son excelentes profesionales, de hecho he conocido algunos que para mí son de los mejores y que no tienen prácticamente nada, pero son apasionados y exitosos en lo que hacen, aunque no tengan habilidades financieras.
 

Dinero Vs. exito del abogado.

Nunca medí el éxito de una persona por su dinero, claro está al menos que tu meta principal sea convertirte en millonario, de hecho quien puede discutir el éxito de Gandhi o Jesús Cristo, quienes fueron de las personas más pobres del mundo, y aún así no cabe duda que la huella que dejaron en la humanidad es y siempre será imborrable.
Por favor, no me mal interpreten el dinero es fundamental, pero repito no puede convertirse en la meta principal, tampoco pretendo que todos los abogados se conviertan en Gandhi o Jesús.
Lo que trato de explicar aquí, es que lo más importante para tener éxito en cualquier profesión o actividad es que esta te ocasione  placer a realizarla, que disfrutes lo que haces y te haga sentir realizado, siempre que gano un caso me siento como un gran coloso, pero no porque gané dinero sino porque vencimos al oponente y mi cliente me mira con agradecimiento y admiración.
 
Mira esta conversación que habitualmente tengo con mis clientes después de haber analizado su caso:
 
Cliente: Aja Doctor y ¿Cuánto me va a cobrar por este juicio?.
Yo: Verá señor Gonzalez, Yo tengo la certeza de que en su caso tenemos una enorme posibilidad de ganar, en realidad Yo hago esto porque me gusta no por el dinero, claro todos necesitamos dinero y Yo también hago esto para vivir  así que debo cobrarle, pero hagamos un trato, deme tantos bolívares (una cantidad muy pequeña) para gastos ahorita, y cuando Usted cobre pues me paga el 30% de lo que Usted obtenga, esa es mi garantía, si Usted no cobra pues Yo no cobro, tan seguro estoy que voy a ganar que le apuesto mis honorarios.
Cliente: Excelente Doctor hagámoslo así, y muchas gracias…..
 
         Es una conversación sencilla ¿Cierto?, pues esa pequeña conversación es muy importante porque transmite al cliente la sensación de seguridad que necesita con su caso, y además le hace saber que nuestro interés principal no es el dinero, y aunque algunos abogados principiantes necesitan dinero casi desesperadamente, pues lo cierto es que primero se demuestra la capacidad de ganar y luego sin duda alguna vendrá el dinero.
 
         Hoy por hoy, mi principal cliente es el Sindicato de Trabajadores de Cervecería Regional, y no exactamente por el dinero que me genera, sino porque hemos dado una lucha laboral desde hace ya más de cinco años al momento de escribir estas líneas,  y ahora tenemos más que una relación cliente – abogado, puedo decir con certeza que son mis amigos,  y los atiendo con todo el placer del mundo y pues el dinero siempre llega.
 
En el año 2.009, despidieron injustificadamente por problemas políticos a un grupo de trabajadores de la mencionada cervecería, un amigo en común, el cual es mi compadre me pidió como un favor personal que atendiera a uno de ellos, y que hiciera lo que pudiera por Él, dada la situación tomé el caso y hablé con el señor, y ¿Adivinen? pues resulta que aquel señor no tenía ni un centavo, de hecho mi compadre tuvo que pagar una copias de su dinero para comenzar con el caso, y comenzó la lucha contra el Monstro de Regional y sin un centavo, pero bueno para resumir el cuento, estos trabajadores se apretaron los pantalones, y estuvieron sin cobrar ni un centavo por casi dos años, y créeme eso no es nada fácil para quien trabaja por un salario, de hecho estoy convencido que si no fuera porque hubo una enorme solidaridad de parte de mucha gente que ayudó tanto moral como económicamente, simplemente no hubiesen aguantado, pero lo hicieron hasta que finalmente fueron reenganchados por orden de un Tribunal, y la Empresa tuvo que pagarles todos los salarios y beneficios que habían dejado de percibir durante el periodo que duró la batalla judicial. Pero el cuento no acaba aquí, estos mismos trabajadores se lanzaron en plancha  y ganaron las elecciones además por una diferencia aplastante, y desde entonces son Sindicato con una serie de logros realmente impresionantes.
 
      Como abogado de estos trabajadores puedo dar testimonio de que hubo ofertas importantes de dinero para que se retiraran de la lucha sindical, sin embargo ellos se mantuvieron firmes en la misma, pues no querían dinero, lo que querían era mejorar las cosas, con un sindicato renovado, que verdaderamente luchara por los beneficios de los trabajadores, y hasta ahora han tenido mucho éxito, entonces ellos encontraron sus fortalezas y tuvieron éxito, el dinero pues eventualmente llegó mediante logros y recuperación de pasivos laborales. Desde mi punto de vista como ya dije todavía hoy sigo trabajando con ellos, cobre mis honorarios eventualmente y hoy soy reconocido como un buen abogado por una nómina de más de 600 trabajadores. ¿Conoces mejor publicidad que esa? Eventualmente esta lucha me ha conectado con otros sindicatos y clientes, así que primer consejo:

«Apasiónate por lo que haces….el dinero llegará eventualmente si haces bien tu trabajo»

Siguiente Consejo:

Ser arrogante cómo abogado es mal negocio